Lleva ya tiempo el Real Zaragoza, y el actual cuerpo técnico, regulando los esfuerzos y las cargas de una plantilla que no destaca por su capacidad física, teniendo en cuenta además que la temporada está tocando a su fin, y este jueves, a falta de dos días para el trascendental partido ante el Valladolid en Pucela, hasta siete futbolistas, Rober, Francho, Aguirregabiria, Saidu, Bakis, Paul e Insua, se han ejercitado al margen, en el caso del extremo por segundo día consecutivo, por las molestias en la fascia del pie que sufre.
Francho, que arrastra desde hace meses, desde noviembre, una rotura de menisco y que ya se perdió los duelos ante Mirandés, Leganés y Ceuta por ese motivo, e Insua se busca que lleguen al duelo en las mejores condiciones posibles, como con Rober, mientras que la presencia de Aguirregabiria que el lunes sufrió un leve esguince de rodilla es más que dudosa, ya que en principio no llega a tiempo y apunta a regresar ante el Sporting, por lo que su sitio sería para Juan Sebastián. Saidu, por su parte, es baja por sanción y lleva un plan específico por sus molestias, Bakis apenas cuenta y Paul Akouokou ha regresado con el grupo esta semana tras su lesión en la rodilla en marzo y en principio tampoco llegará a tiempo, aunque es una baja ya asumida.
Con Keidi y 6 canteranos
A esos siete jugadores al margen hay que sumar las bajas de larga duración de Tachi, Valery y Paulino, este sin ficha desde enero. Mientras, Keidi Bare sigue con el grupo tras superar una leve rotura en el isquio ante el Ceuta y podrá jugar el sábado. Con tantas bajas (Andrada y Tasende también están sancionados, como Saidu) y jugadores al margen, la sesión ha estado repleta de jugadores del Aragón y el juvenil. A saber: Iker García, Diego Monzón, Tobajas, el meta Calavia, Lucas Terrer y Herrero
"La idea es que puedan estar los minutos que sea oportuno de cara al partido", dijo David Navarro sobre los jugadores que han trabajado este jueves al margen. "Las situaciones son diferentes. Lo de Rober es una fascitis y lo que buscamos es no dar pasos atrás. Hay una merma física, pero llevamos así un mes y medio. Desde el partido ante el Leganés que tuvimos menos de 72 horas entre partidos, estamos así. Intentamos que pierdan la menor forma posible para que puedan jugar el mayor número de minutos. Intentamos gestionar eso para que la gente llegue en la mejor forma posible a los partidos", aseveró