Mateu resetea tras un curso casi en blanco
Llegó al Tenerife de la reconstrucción, tras el descenso a Primera RFEF, como el fichaje que inauguró el mercado del verano pasado, como una garantía para reforzar el lateral izquierdo. Y nada alteró ese cartel de camino al comienzo del calendario. Se presentó en la jornada del estreno como uno de los titulares fijos. Así fue. Formó parte de la alineación que Álvaro Cervera opuso al Guadalajara en el estadio Pedro Escartín (0-2) y completó los 90 minutos. Hasta ahí, nada que no se viera venir. Lo que sucedió después sí rompió los planes del jugador y de los técnicos.
De hecho, el exfutbolista del Numancia, Huesca y Eldense, entre otros clubes, no volvió a participar de inicio en ningún encuentro más, ni de Liga ni de Copa. Una lesión de tobillo, un esguince sin la apariencia de ser tan grave, apartó al defensa de la dinámica grupal. slot-chickenroad.org
Marc hizo todo lo posible por volver a la normalidad y llegó a tener minutos como suplente en cuatro encuentros del tramo de enero, pero tuvo que volver a parar, esta vez de manera definitiva en el contexto de esa temporada. En abril fue operado por un esguince de tobillo crónico. A esas alturas del curso, Álvaro Cervera ya había asumido que la campaña había terminado para el futbolista.
Con 36 años –cumplió el 16 de junio– y contrato con el Tenerife hasta el final de la campaña 26/27, Mateu se toma esta segunda oportunidad como si fuera la primera. Ganó tiempo durante las vacaciones de verano para avanzar en su recuperación y se presentó en el comienzo de la pretemporada dispuesto a pisar fuerte y archivar todo lo sucedido en el ejercicio anterior en el plano individual. «Nunca había pasado por una lesión de este tipo», llegó a reconocer echando la vista atrás y repasando una trayectoria que no es corta –debutó en Segunda División en diciembre de 2008 con el Levante–. «Había tenido pequeños problemas musculares, pero jamás algo que me obligara a parar tanto tiempo ni a convivir con tanta incertidumbre», confesó recordando su calvario a raíz del esguince que sufrió el 5 de septiembre. «Han sido meses de trabajo, de altibajos y de muchos intentos de volver al equipo sin terminar de encontrarme bien del todo», reconoció Mateu.
Hasta el 22 de mayo, después de pasar por el quirófano, llevó una prótesis en la pierna izquierda y desde entonces continuó con la rehabilitación, dando «pasos adelante» para poder ser útil en el Tenerife en su regreso a Segunda.
Sus 368 actuaciones en esta categoría, más otras cuatro correspondientes a fases de ascenso a Primera División, son uno de sus mejores avales con vistas al curso venidero, una temporada para la que, de momento, es el único lateral izquierdo de la plantilla. David Rodríguez jugó a pierna cambiada en la 25/26 y Zoilo no cuenta. La alternativa, a falta de algún fichaje, es Pau Fernández, del filial.
Lo que no se vio del Gran Premio de Alemania de MotoGP: Los 60 de Gigi, la corona del rey y un 'viking row'
Marc Márquez demostró que es el rey de Sachsenring, el SachsenKing como ya le han bautizado en múltiples ocasiones. El de Cervera atesora diez victorias en la categoría reina en este escenario y quiso celebrar su título de monarca no solo de forma figurada, sino cais literal. Tras cruzar la bandera a cuadros el de Ducati se dirigió al público, divisó una corona de plástico y no dudó en pedirla y colocársela. Si la divisó mientras estaba en carrera o sencillamente se la encontró por casualidad, eso queda para él. Peroe ra sin duda la imagen del día, la fotografía que los miles de seguidores, móvil en mano, no se quisieron perder. Un bonito recuerdo de este día.
En las celebraciones no pudo estar Gigi Dall'Igna. El italiano se perdió la cita por una buena causa, ni más ni menos que la celebración de su 60 cumpleaños, pero aunque no estuviera presente físicamente, en el equipo no se olvidaron de la efeméride. Antes de que la competición invadiera cada rincón del paddock, en el box de Ducati realizaron una videollamada para felicitar a uno de los componentes más importantes del equipo, que tuvo incluso su propio 'sticker'. No podía faltar ese elemento que se ha convertido en toda una tradición ya en cada Gran Premio.
Ese era solo el inicio de una larga serie de celebraciones del día. La victoria de Marc era importante y la gente de Ducati lo festejó de todas las maneras posibles, con guiño al Mundial de fútbol incluído. El equipo Ducati emuló a la afición de Noruega, con la que comparten el rojo de sus equipaciones, realizando el ya archiconocido 'viking row'. Ese remo simulado con el que la afición nórdica ha conquistado Estados Unidos, remando al unísino guiados por un tambor que marca el ritmo, emulando a aquellos guerreros vikingos conquistadores que surcaron los mares. Como no, Marc se erigió como capitán, marcando el paso con un bidón de gasolina como tambor improvisado.
Tensiones
Los fines de semana de carreras son fuente de tensión y a veces esta puede con los pilotos. Le sucedió a Izan Guevara durante el intrascendente FP2 de Moto2. Al del Blu Cru no le salieron las cosas como esperaba, después de que varios pilotos se interpusiera en su camino cuando intentaba mejorar su crono, y perdió los nervios, mostrando su enfado en el box. Tuvo que venir un veterano como Gino Borsoi, curtido en mil batallas, e incluso Julito Simón, para calmar las aguas y reconducir la situación.
Tampoco estaba muy convencido con los resultados de la jornada Marco Morelli. Mientras sus rivales disfrutaban del éxito en la 'Qualy', él prefería seguir trabajando y estudiar a los rivales. No se cortó ni disimuló demasiado el piloto del Aspar Team...
Pequeños protagonistas
No podía faltar el apartado dedicado a los más pequeños que siempre son protagonistas. En Alemania, un pequeño fan de Joan mir pudo conocer a su ídolo. Llegó ataviado con los colores de Honda, su casco y hasta una 'minimoto' de madera con el #36 del balear, y se marchó con el saludo de su piloto preferido y la admiración de este.
Y si hablamos de protagonistas infantiles no podemos dejar de lado a Willow. El regreso de Cal Crutchlow al Mundial como sustituto del lesionado Johann Zarco ha traído consigo a la nueva estrella del paddock, su hija, que está acaparando los focos con su presencia. Si hace unas semanas deleitaba a los miembros de Honda con una versión de Frozen, esta semana ha mostrado su faceta más futbolera haciendo su predicción sobre el futuro de Inglaterra en el Mundial.
La pequeña lo tiene claro. "¡Lo hará bien, como siempre!", afirma en el vídeo. No se equivocaba y Inglaterra, tras imponerse a Noruega en cuartos, ya está en la semifinales del Mundial.
Con Johann Zarco descartado hasta al menos el mes de septiembre, es probable que Crutchlow siga en el campeonato al menos para la siguiente cita, el Gran Premio de Gran Bretaña, el de casa para él y su familia. Así que cojan las palomitas porque se espera un nuevo capítulo de las 'Historias de Willow'.
La llegada de Carnevali desde Chacarita Juniors
El fichaje de Daniel Carnevali en 1973 resultó bastante complicado, y al final se convirtió en un gran acierto del secretario general de la Unión Deportiva, Jesús García Panasco. Lo viví intensamente por vía telefónica desde unos meses antes. Mi jefe, Antonio Lemus, me encargó que investigara las posibilidades que había de fichar a un portero argentino, y todos los indicios señalaban a Carnevali, portero del Chacarita Juniors, un club del barrio del mismo nombre ubicado en la zona norte de Buenos Aires que jugaba en la Primera División de aquel país. Me había presentado Lemus a Oswaldo Ardizzone, gran periodista y director del prestigioso periódico El Gráfico, que había estado en Las Palmas de Gran Canaria de vacaciones un par de años antes y se enamoró de la playa de Las Canteras y de la zona del Hotel Reina Isabel, circunstancia que me permitió charlar con él en varias ocasiones.
Aquel año, Antonio Betancort, que tras su retirada se había quedado como ojeador en la Unión Deportiva, viajó a Buenos Aires con instrucciones de García Panasco. Se hospedó en el Hotel República y comencé mis indagaciones con llamadas telefónicas a Oswaldo Ardizzone, Antonio Betancort y al presidente de Chacarita Juniors, Luis Donato; este último comenzó por negarme cualquier posibilidad de traspaso de Carnevali a Las Palmas. Pero fue precisamente Ardizzone quien me advirtió que no me centrara solo en mis investigaciones en torno al portero, que sabía del interés del equipo amarillo también por Quique Wolff, que militaba en River Plate. Pero las mayores posibilidades estaban en el fichaje de un guardameta después de las retiradas de Ulacia, Oregui y del propio Betancort, dado que los que ahora cubrían la portería, Catalá y Cervantes, no eran del gusto total del entrenador Sinibaldi ni del propio García Panasco.
Como la diferencia de cuatro horas con Buenos Aires me obligaba a veces a llamar a Ardizzone, al Chacarita Juniors y al propio Betancort muy de noche desde Gran Canaria, me tenía que quedar hasta tarde en el periódico para que la cuenta telefónica desde mi casa no me subiera demasiado. Hasta que un día, por fin, Ardizzone me puso en aviso urgente: «Llama a Luis Donato, presidente de Chacarita, y confirma si ha llegado a un acuerdo con Panasco para el traspaso de Carnevali». Primero llamé a Panasco al hotel y, muy amable como siempre, me despejó a córner. Traté de hablar con Betancort, pero estaba todavía durmiendo. Entonces centré mis averiguaciones en el club Chacarita. Efectivamente, serían las tres de la mañana cuando logré sacarle a Donato la información tras muchos regateos y contradicciones: «Bueno, mañana precisaré con el señor Panasco». El tono de voz y sus titubeos me indicaron que la gestión estaba muy avanzada. Me puse a escribir una amplia crónica-información, desayuné, recuerdo, en el Bar Cenit y esperé a que Lemus llegara a la redacción. Ese día dimos la exclusiva del fichaje de Daniel Alberto Carnevali Spurchesi, de 27 años, procedente de Chacarita Juniors, internacional con Argentina y titular para el Mundial de Alemania 1974.
El fichaje oficial se produjo el 12 de octubre de 1973 y el debut de Daniel, el 27 de octubre en la octava jornada de Liga tras llegar el transfer federativo. El rival, el Celta en el Insular con victoria amarilla por 1-0 con gol de Tonono, que se había lanzado al ataque y recibió un pase magnífico de Germán a los 75 minutos cuando ya había mucho nerviosismo entre la afición amarilla. Ese día jugaron Carnevali; Martín Marrero, Tonono, Hernández; Castellano, Páez; Verde, Justo Gilberto, Germán, Pepe Juan y León. A los 80 minutos, Fernández sustituyó a Verde, otro fichaje argentino de esa temporada, un buen extremo procedente del Estudiantes de La Plata que jugó tres años con la Unión Deportiva antes de irse al Hércules.
Una buena temporada la del debut de Carnevali. Se clasificó la UD en el undécimo puesto de 18 equipos en Primera División. Se le ganó al Real Madrid en el Insular por 1-0, gol de Germán, y también al Barcelona en el cierre de la Liga por la mínima, con golazo de Trona faltando dos minutos para el final. Por esas fechas ya comenzaron a jugar en el primer equipo Felipe, el extremo Miguel Ángel y también pasó del Aficionado al primer equipo Roque Díaz.
Mourinho quiere evitar un 'caso Vinicius' en el Real Madrid
Vinicius cumplió este domingo, 12 de julio, 26 años. Una edad en la que los futbolistas alcanzan o caminan hacia su plenitud. Aunque los jugadores de explosión temprana, como el brasileño, hayan demostrado ser capaces de todo sobre el terreno de juego, este es el tramo vital en el que definen su carrera a medio plazo. El jugador del Real Madrid siempre se ha imaginado de blanco, sin pensar en otras opciones, pero el desarrollo de las negociaciones para su renovación ha terminado por sumirle en una espera incómoda. Mourinho, en su regreso a la entidad, quiere evitar que esta situación se convierta en un problema. El hecho de haber entrado en el último año de contrato sin acuerdo ha cronificado el escenario.
El contexto de las negociaciones
Aunque lo ha intentado esta temporada, Vinicius solo ha acumulado decepciones, tanto a nivel de clubes, con un conjunto blanco que ha encadenado su segundo año sin títulos, como con Brasil. La eliminación prematura en octavos del Mundial apagó el intento del madridista por cambiar el rumbo de una seleção que es un reflejo de lo que un día fue. Incluso teniendo a Ancelotti al mando, el entrenador que mejor ha entendido a Vinicius durante su carrera, el brasileño atraviesa ahora un momento de incertidumbre.
La foto de perfil de Vinicius se convirtió en un círculo negro el día de su cumpleaños. Una anécdota, si no se tratase de una de las grandes estrellas del fútbol mundial, con casi 63 millones de seguidores solo en Instagram. Es un filón comercial, como demuestra el hecho de protagonizar tres de los principales anuncios del Mundial junto a Apple, Pepsi y Nike. Es un factor que también pesa en la mesa de unas negociaciones que el Real Madrid ha intentado acelerar tras la eliminación de Brasil.
Un duro varapalo para Vinicius que dejó unas disculpas duras y sinceras con la afición de la Canarinha. Es una estrategia que ya ha utilizado en distintos momentos de unas negociaciones larguísimas que siguen siendo un continuo tira y afloja. Vinicius lo sigue teniendo claro: quiere seguir en el Real Madrid, pero no a cualquier precio. Quiere que se reconozca el valor que tiene como jugador y como activo de un club al que llegó en 2018 a cambio de unos 60 millones de euros. Su papel decisivo en dos Champions y su crecimiento durante estas temporadas dan por amortizada aquella inversión.
Contrato en un momento decisivo
El Real Madrid cree que ambas partes están condenadas a entenderse, pero Vinicius siente el malestar mediático que provocan ciertas informaciones que hablan de un acuerdo inminente cuando la negociación sigue en el mismo punto que antes del Mundial. De ahí que José Mourinho haya querido tomar cartas en el asunto, comunicándose directamente con el jugador para evitar un culebrón.
La filosofía del portugués es clara: en su barco hay sitio para todos. Mbappé, Bellingham, Vinicius… Sabe que tiene algunas de las mejores cartas del mundo y que su trabajo será ponerlas en orden para evitar los errores de la temporada pasada. Los nombres propios del Real Madrid lo fueron más allá del terreno de juego, con continuos debates, tanto durante la etapa de Xabi Alonso como en la de Álvaro Arbeloa. Hasta el punto de que llegaron a identificarse bandos que Mourinho no está dispuesto a permitir. Pero quiere conseguirlo con mano izquierda.
Mientras las discusiones siguen girando en torno a las cifras, entre salarios y la prima de renovación que deslizan desde el Real Madrid, Mourinho quiere llevar las conversaciones al terreno personal. Un espacio en el que pueda encontrarse con Vinicius para convencerle de que será uno de los jugadores capitales de un proyecto que necesita volver a ganar para ser sostenible.
Y si algo ha demostrado el futbolista, incluso en los peores momentos, es su capacidad para dar un paso al frente cuando otras figuras han desaparecido. Ahora bien, el compromiso y el sentimiento necesitan certificarse con un contrato que llegaría en un momento crucial de la carrera de Vinicius, tanto para emprender una nueva aventura como para prolongar su vínculo con el Real Madrid. Decisión capital en la que quien más tiene que ganar o perder es el propio jugador brasileño.
